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My World

lunes, mayo 29, 2006 a las 11:54 p. m.

Vida Ideal

Y el lugar estaba vacío, ¿lo recuerdas? Si, no había nadie, y juntos compartíamos una botella de vino, ese que te gusta a ti, que es importado y que tiene un nombre raro que nunca recuerdo. El mismo que te regalé hace algunos años para tu cumpleaños.
Yo me dejaba llevar con cada palabra que decías, sobre lo lindo del local, la belleza de la playa en la noche y la vista privilegiada que teníamos. Luego elogiaste la comida, que tú escogiste por los dos. Camarones con ensalada más un postre de nombre extraño. Es que tú siempre te haz manejado en el ámbito culinario y adoro eso. Prefiero que tú elijas lo que voy a comer, sé que siempre acertarás en mis gustos.
Quise estar mudo y que tú fueras quien llevase el hilo de la conversación. Para mi no importaba si era monólogo, prefiero escuchar tu voz que esbozar mis palabras. Es como un momento mágico que atesoro y, a pesar de que sucede a diario, simplemente me gusta cuando sale una palabra de tu boca, es más, todavía tienes el poder de lograr sonrojarme con algunas de ellas.
Pagaste la cuenta y no fuimos juntos, de la mano, caminando por esa linda avenida. El frío congelaba mi cuerpo, pero tú me abrazabas como para mitigarlo y darme calor. Siempre haces lo mismo. Eres como mi estufa propia, que me abriga y calienta cuando más lo necesito.
Subimos al auto con dirección al departamento. Sabemos que todo está ordenado y no tenemos más que hacer que ir a descansar. Tú eres quien lo mantiene así. Me encanta que una cualidad tuya sea el orden, pero siento que no sea la mía.
En el camino mantenemos silencio. Ese mutismo de cuando hay muchas palabras por decir, pero pequeños gestos, sonrisas y caricias son suficientes para mejor callar, y preferir que todo quede estancando en un momento casi místico, en el que sentimos que nos conocemos de la vida y que juntos somos el complemento perfecto. Un segundo en el que nos damos cuentas de que tú completas mi vida, y viceversa, y que después de tanto buscarnos, al fin nos encontramos
El portero abre el portón del edificio. Parece que está cansado. Nos saluda como siempre, mirándolos como a un par de bichos raros. ¡Qué importa! Supongo que él no es tan feliz como lo somos nosotros. Él no debe tener a alguien como tú a su lado.
El ascensor nos lleva hasta el cuarto piso, mientras tu me abrazabas de la forma que sólo tú sabes hacerlo, yo recuerdo que tengo revisar unas pruebas para la próxima semana y que prometí ayudarte a hacer lo mismo. Que vergüenza, tan lindo momento y yo arruinándolo con cosas del trabajo y el colegio. Siempre hago lo mismo. Perdón.
No encuentras tu llave, en realidad casi nunca lo haces, busco en mi bolsillo y saco la mía. Te abro la puerta y entramos juntos a nuestro hogar.
El departamento está perfecto como siempre. Tú orden meticuloso lo mantiene así. Sabes que yo no sé de orden, pero sabes también que soy bueno aprendiendo, y que intento mantener todas las cosas en su lugar. Algún día me gustaría ser como tú y no dejar desparramado todo por doquier, aunque a veces creo que te gusta limpiar mi desorden. Esa es una de las tantas cosas que amo en ti.
Te sacas la ropa, te lavas los dientes y te pones tu pijama, ese de seda azul que te regalé para tu cumpleaños. ¡Hasta en pijama te ves bien! Es cuando recuerdo que contigo me gané la lotería y que no necesito nada más en la vida.
Yo ya estoy en la cama, esperándote. Te acuestas al lado derecho, ese que ganaste de forma democrática. Me das un beso y me dice te amo. Eso es todo lo que pido de ti.

Pd1: Gracias a los bloggers que celebraron conmigo el primer año de My World.
Pd2: No tenía qué subir y Limón ya se estaba enfadando conmigo, por eso este cuento con aire nostálgico que a pesar de haberlo escrito hace algún tiempo, no sabía sí subirlo.
Pd3: Yo no soy el protagonista de este cuento, pero me gustaría serlo, aunque hace unos días lo arruiné todo. Luego les cuento eso.
Pd4: Saludos para todos.
Pd5: Saludos al Beautiful, que me vio en el paradero cerca del Mall. Lástima que él se subió a la micro y yo bajaba, pero pronto nos veremos. Además léalo, que volvió después de un tiempo... y enamorado.
Pd6: Y si... con un poco de confianza, quizás en unos diez años este cuento sea real.

miércoles, mayo 10, 2006 a las 2:20 p. m.

Primer Aniversario

Y justo en estos momentos, en que estoy pensando más en “alguien” que en mi mismo, había olvidado que esto cumplió un año.

¿Cómo empecé? Fácil. Leía a Villouta, pero no podía dejarle comentarios ya que sólo los Bloggers podían. Él tenía un link hacía Stf.-, que también se volvió mi lectura frecuente. Y saltando de link en link llegué a otros Blogs, algunos que leí una sola vez y otros que ya son la lectura obligatoria.
Saludos desde My World a todos los que han pasado por acá y dobles saludos a mis links que tengo donde dice “No deje de leer”.
Mi Mundo ha crecido y la idea es que lo siga haciendo.

¡A celebrar entonces! ¿Quién se une?